Razones para mejorar en mis actos educativos

"Nada puede ir bien en un sistema político en el que las palabras contradicen los hechos." Napoleón Bonaparte.


Inicio esta página con esta cita porque en México esto es lo que sucede. Salí de la Escuela Superior de Educación Física hace 29 años, y en todos estos años he visto varias decenas de kilos de papel y tinta albergando grandes ideas, pero al volver a mi pueblo, sigo viendo mi vieja Escuela "Benito Juárez" gruesas ya sus paredes de pinturas acumuladas y degradándose día a día en lugar de mejorar, con nuevos y entusiastas maestros pero con las mismas carencias que de origen le vieron nacer. Espacios limitados, infraestructura deficiente y accesorios ya viejos con mala calidad de origen. Y que decir de la escuela Xicohténcatl cayendose, realmente cayendose, con grietas impresionantes en su segundo piso, o la escuela... en fin en 30 años en mi pueblo no se ha construido ninguna escuela nueva y por supuesto nada que supere la calidad que hemos tenido.
En películas veo las escuelas extranjeras, con sus gimnasios, sus albercas, sus grandes campos deportivos, que contrastan con lo que tenemos y vivimos. 
Desde hace muchos años se inició la estrategia de señalar al profesor, o "maestro" como se nos ha identificado, como el responsable de la calidad educativa. Aquella película de 1960 en la que el viejo maestro rural y casi ciego Cipriano, sufre la malicia de joven Simitrio, es uno de los mejores esfuerzos por denigrar la profesión que hace de nosotros, los mexicanos que somos, pero que lo hacemos con "un chicle y una cola de vaca". 
En Hueyotlipan, un pueblito de Tlaxcala el profesor Arturo Durán fundó la más importante escuela de caminata para niños y jóvenes que México ha tenido. Se logró con esfuerzo y sudor de un conjunto de niños y un "maestro" esforzado. Pero ¿con que instalaciones contó para lograr ese adjetivo? "Escuela Mexicana de Caminata", ninguna, solo la dura orografía de un pueblito con caminos de tierra. Ejemplos como éste hay en México miles, en la danza autóctona, el los bailables regionales en la música de las regiones o en el deporte de los niños y de los jóvenes, pero en todos los casos productos impulsados por niños anhelantes y soñadores y maestros esforzados y dedicados fuera de sus responsabilidades institucionales.
Pero en realidad cuanto de ese mérito podríamos compartir con el sistema educativo Mexicano, pues realmente muy poco. Son mayores los obstáculos que los incentivos.
Con esta premisa iniciaré esta área de análisis de los "trabajos teóricos" que sustentan la educación Mexicana, la contrastaré con resultados y dejaré a los lectores las conclusiones, con el único propósito de que cada grupo social al que pertenezcamos, al encontrar en éstos análisis su reflejo, busque sus propias soluciones para el problema que representa encontrar soluciones que permitan a las nuevas generaciones estar mejor instrumentadas para su desempeño en éste Planeta cada vez más afectado por nuestra soberbia, nuestra avaricia, nuestra mezquindad de tener mucho, cada vez más, impidiendo que otros tengan y obteniendo más sin importar que tal ambición ponga en riesgo nuestra supervivencia en ésta tierra.
México intenta entrar en un sistema de países que emprenden y requieren trabajadores. Nos sigue tocando el papel de trabajadores, pero queremos entrar también en el mundo de las empresas y debemos prepararnos para ello. Aquí, pondré sobre la mesa de trabajo las teorías que orientan el quehacer educativo y provocaré la participación para buscar en el horizonte mejoras a la generaciones de ciudadanos que serán nuestros hijos en el México próximo.
Soy Licenciado en Educación Física y con orgullo y vocación procuro aportar trabajo que beneficie a las generaciones que están en las aulas.