lunes, 4 de junio de 2012

Las canciones y los juegos

El canto y el juego están vivos en la personalidad del niño, con mucha más fuerza el juego, y especialmente cuando su calidad le da a los niños cierto cobijo de homogeneidad, donde no hay prevalentes, fuerte, rápidos o ganadores.
El juego no es un asunto complejo, el juego es más una actitud de feliz participación que un asunto complejo de reglas y esquemas de organización, que si bien ejercitan formas futuras de trabajo y de operación mental compleja, también generan selectividad entre los niños, el que entendió y el que perdió porque no entendió el juego.
Por ello en el uso del juego y el canto yo opino debemos tener dos premisas en su desarrollo, independientemente de la teoría sobre este tenor:

  1. El juego y el canto no son más que una actitud de feliz participación. Una actividad donde el niño que no quiere jugar no se divertirá y es ahí donde realmente entra el trabajo del educador en provocar la actitud de participación, buscando el estimulo adecuado que detona la sonrisa y el "bueno, si juego".
  2. Superada la actitud del niño, el juego debe ser vigilado en cuanto a su calidad de diversión y no de resultado del mismo. Esto es que un juego sostiene su valor en tanto proporciona diversión, y el profesor deberá cambiar de actividad cuando deja de ofrecer esa aromática y contagiosa felicidad que los niños destilan cuando juegan.
Hay muchas canciones, el dominio del canto y del juego no dependen de un fichero de actividades y letras, ¡no! ¡dependen de la creatividad que surge de la vocación!. Durante 30 años he visto las deformaciones temporales que sufre una canción. Hace unas semanas al cantar el "cien pies", alguien me dijo que así no iba la canción, me dio la versión y obviamente al ser reciente y deformada perdía su lógica. Es un tanto como aquella mención tan famosa que el escritor mexicano Armando Ramírez da a uno de sus personajes el apodo del MASIOSARE, aludiendo a la deformación que se hace en el Himno Nacional al cantar "mas si osare", ¡divertido verdad! y eso es el canto, no importa tanto la letra como la actitud con la que se canta.
Al final las expresiones cantadas y el juego expresivo nos ayudan a fortalecer la "seguridad del niño en sí mismo" dejando en él la actitud que requiere el proceso educativo.
Soy Licenciado en Educación Física y me sigo aprendiendo algunas canciones para los niños que ayudo a sentirse mas seguros de sí mismos.