jueves, 31 de enero de 2013

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Hace 29 años tuve la oportunidad de vivir en éste hermoso Estado, y cuando volví a Tlaxcala, le platiqué a mi señor Padre lo maravilloso que es Chiapas, las palabras intentaban describir las imágenes que ví, y mi padre después de escucharme durante laaargo rato me dijo que estaba exagerando, que debía ser bonito, pero que no era para exagerar o para "inventar maravillas", -¡de verdad papá es hermosísimo, no exagero!-.
20 años después mi hermana Paty fue a trabajar a una Delegación Federal de cuidado y protección del medio ambiente, ella pudo traer en un viaje a mi papá, y por el tipo de trabajo que desempeñaba, logró conocer muchisísimos lugares que Chiapas guarda en su gran territorio, cuando ambos regresaron, me dijo "¡te quedabas corto hijo!".

Muchos hermosos lugares de México no son tan halagados a pesar de su belleza y es que en tantas ocasiones la belleza suele ser escondida o mejor dicho la modernidad logra distraernos, la gente te ocupa en tantos temas y cosas humanas que en ocasiones te enojan y te sacan de balance, la envidia, los celos, el egoísmo y todas esas manifestaciones humanas negativas muchas de las veces ocupan el lugar de los recuerdos de un viaje. Pero en Chiapas.... ¡uuufff! la gente te ama tanto, te mima, te cuida, te hace sentir tan especial, que con eso lo que logran es acentuar las hermosas imágenes de su tierra.
Tan rápido pasaron 29 años de mi vida, y nunca me olvide de Chiapas, lo traía verdaderamente en el corazón,...  esta es una amorosa retrospectiva, viendo a los ojos a los amigos chiapanecos y contándoles lo que hacemos y lo que que queremos lograr junto a ellos con nuestra profesión, me nació una enorme necesidad de escribir, de expresar en letras lo que deseo para ellos, les dejé mi más grande deseo de que su tierra siga teniendo las bendiciones que Dios les obsequia, y que ellos logren trascender lo más alto, lo mejor posible, para que sus generaciones por venir, sigan siendo amorosas y sigan llenas de bendiciones en una armonía divina entre el desarrollo del hombre y la maravilla de su tierra. ¡Dios los bendiga hermanos chiapanecos, gracias por todas sus atenciones, y que las tareas del 2013 sean todas llenas de éxito y prosperidad!